Boletín #22 Junio 2004 |
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CRITERIO, CRITERIO, CRITERIO.... Por María Cecilia González T. (*) No basta con estar, es preciso compartir y disfrutar. No es garantía de equilibrio emocional ser un adulto, es preciso haber aprendido a manejar la información que se capta a través de cada vivencia, para poder consolidar procesos de toma de decisión y soluciones acertadas de conflictos. El criterio es el elemento por excelencia que determina cuán autónomo es una persona; sólo el aprendizaje a través de cada situación posibilita que el ser humano acuda a referente interno y establezca su propio punto de vista, acorde con sus principios, normas de vida y valores elegidos que aseguren la rectitud en el camino escogido. Considerando lo anterior, cuestionarnos sobre el tipo de información que reciben nuestros hijos es válido, pero sería más sano nuestro interrogante si lo orientáramos a cómo es nuestro direccionamiento y acompañamiento en el diario transcurrir de la vida en familia. El entorno en que vivimos ofrece múltiples invitaciones cargadas de "información", su influencia está ligada al tipo de evaluación reflexiva que se haga en cada una de ellas. Se espera en el desarrollo de nuestros que aprendan a hacer elecciones a través de la confrontación, la imitación y la comparación. De nuestra propia óptica, encontramos múltiples influencias rivales y peligrosas; sin embargo, desde el mundo de cada uno de ellos, son medios para aprender a vivir, no teniendo sentido polemizar destructivamente, sólo una actitud de acompañamiento en forma crítica y responsable podría garantizar una toma de partido con un criterio de vida sano y formador. La curiosidad por el mundo conlleva apertura a distintas experiencias y una postura de flexibilidad ante temas que no encajan con ideas previas. Un comportamiento curioso en nuestros hijos es sano, implica participar de lo novedoso en forma activa y crítica; debemos propiciar el debate orientándolos a descubrir sus propias fortalezas y el reto que tienen de ponerlas al servicio de la humanidad y de su propia felicidad. El criterio se inspira en el sentido que se le da a lo que se hace y en el cómo se vive, es una competencia de seres adultos estables que hay que desarrollar y cultivar, estimulando la reflexión, el debate, la controversia y el discernimiento. Estoy segura que sea cual fuere el camino que se elija para direccionar la vida de nuestros hijos, todo padre anhela formarlos inteligentes socialmente, para que sean capaces de interpretar los deseos, necesidades y emociones propias y de otros con una precisión y un criterio que les permita vivir en armonía y tomar partido cuando se trata de elegir entre destruirlo y compartir, amar o poseer, maltratar o impulsar, juzgar o comprender ... estar o vivir. (*) Psicóloga
¿DE QUÉ SE APROVECHAN LOS 'REALITIES'? Por: Hernán Mira Fernández (*) La televisión tiene tres funciones fundamentales: informar, educar y entretener. Y sin temor a equivocarse, se puede decir que la colombiana se dedica casi por completo a entretener, sin lograrlo de manera sana y constructiva, un poco a informar y mínimamente a educar. Más bien, como se ha dicho y repetido tanto, nuestra televisión, desinforma y mal educa. Lo dicho se confirma plenamente con los realities de moda en el mundo occidental, y que han llegado al país batiendo record de 'raiting'. ¿Por qué la popularidad de esos programas? Es la pregunta que hay que hacerse, en vez de entrar a descalificarlos sin consideraciones previas. Varios factores están detrás de su gran teleaudiencia. Entretienen a un público que no tiene otras opciones, ante la pobreza de ofertas alternativas. Llenan una necesidad casi infantil de entrar en la vida de los demás, así sea como representación. Y muchos pueden verse retratados en ellos, por el pobre desarrollo como ciudadanos activos, deliberantes y críticos que aquí tenemos. Esos son solo algunos factores. ¿De qué se aprovechan entonces los 'realities'? Primero de los que se prestan a participar, naturalmente. Pero también, y esto es fundamental, de la pasividad de los televidentes. Dice Umberto Eco, el gran escritor y semiólogo italiano, que en la televisión de países avanzados se está dando un fenómeno que se llama "resistencia semiológica" que consiste en que los televidentes son reactivos frente a lo que les muestran, son críticos, rechazan programas y contenidos, en resumen, ya no son hipnotizados por la TV. Eso se vio en España, cuando los ciudadanos televidentes reaccionaron ante las informaciones que se les dieron sobre el atentado terrorista. Así es como se deberían ver los 'realities' sin taparse los ojos frente a su 'realidad', sino analizándolos y criticándolos con argumentos y razones. Que en las familias se vean y se comenten entre todos. Que en los colegios se discutan y se hagan foros. Que se enseñe a ver televisión y no simplemente a consumir televisión. Esa es la única manera de sacudirnos de la dictadura de los medios y de manejar la televisión, para que no nos siga manejando así de fácil como hasta ahora. (*) Profesor U. de A. y UPB
LA INTIMIDAD, LOS VALORES Y LOS REALITIES. Luis Carlos Ochoa Vásquez (*) Estamos otra vez ante la invasión de los realities. ¡Y la epidemia apenas comienza! Llegan todas las noches a millones de hogares, alteran los horarios, se inmiscuyen en la vida cotidiana, interrumpen reuniones, se roban el tiempo de conversar, de leer, de descansar. No respetan ni siquiera el tiempo de comer en familia. No hay ninguna duda de que estamos ante un fenómeno que tiene una gran influencia, especialmente sobre los jóvenes. Pero aquí surge una pregunta necesaria: ¿Qué efectos pueden tener en las familias, especialmente en los hijos?. En general no son adecuados pues no reflejan la realidad, la inventan y la modifican. Es la realidad que quieren vender las programadoras y sus patrocinadores. Son programas que no tienen límites en la búsqueda desaforada del mayor raiting; para lograrlo, todo se vale: el morbo, el exhibicionismo, el escándalo y el sensacionalismo. ¡Ya llegamos hasta los realities de las cirugías! Hacen parte de la sociedad consumista en la que nos tienen ahogados los medios de comunicación; se aprovechan de toda escena, del más mínimo detalle para emitir mensajes comerciales subliminales. Pero sus repercusiones van más allá: sus protagonistas, por el deseo de fama y dinero, no dudan en convertirse en ratones de laboratorio o marionetas de emociones, exponiendo de manera descarnada su intimidad. Participar en estos programas o disfrutarlos no es simplemente una diversión pues en mayor o menor grado todos llegan a lo mismo: la invasión a lo único de lo que verdaderamente es dueño el ser humano: la intimidad, su propio ser, aquello a lo que nadie más que uno tiene acceso. La intimidad es aquello que se posee para ser dado a un ser particular, a una persona muy especial y de ninguna manera a una masa morbosa de desconocidos. La fortaleza de una amistad, de una unión, de una pareja está en la medida en que compartan su intimidad: pensamientos, deseos, sentimientos y emociones. Pero la intimidad se preserva gracias al pudor, no sólo el del cuerpo, pues existe también el pudor de los sentimientos; es el pudor el que enseña a escoger lo que no se debe comunicar o exhibir y en qué circunstancias sí y ante quien. Las personas carentes de una auténtica vida interior están más propensas a descubrir su intimidad pues tienen una baja autoestima, no se aprecian en lo que valen y por eso mismo no les importa exhibir su intimidad ante la curiosidad frívola de miles de extraños. Los especialistas en mercadeo están descubriendo y explotando (con millonarias ganancias) un nuevo objeto de comercio: la intimidad de las personas. Pero que haya quienes estén dispuestos a venderla por fama o dinero y millones que lo disfruten, es un signo inequívoco del nivel de degradación al que estamos llegando. "Mientras más intimidad posee una persona, más rica es su vida privada y su vida pública, pues mayores son sus posibilidades de diferenciarlas" C. Soria (*)Pediatra. Profesor Facultad de Medicina UPB
"EL ESTAR MONÓTONAMENTE SENTADO FRENTE A LA TELEVISIÓN
ANESTESIA LA SENSIBILIDAD, HACE LERDA LA MENTE, PERJUDICA EL ALMA"
Por Diana P. Córdoba Z. (*) La llegada de la televisión supuso un cambio radical en la vida familiar. Se abrió al mundo exterior y se convirtió en el punto de encuentro familiar en determinados momentos. Ahora la información no llegaba solo de la mano de las palabras sino también de la imagen, incluso esta última es superior en importancia. Pero ahora la televisión ha dejado de ser familiar para convertirse en la "televisión individual" a causa de la proliferación del número de aparatos en cada hogar. El efecto que puede tener este aparato sobre los niños depende del uso correcto que se haga de él, principalmente del contenido y del tiempo dedicado a ver televisión. ¿Cómo afecta el contenido de los programas a los niños? Todos estos contenidos pueden tener en los niños unos efectos de influencia y persuasión a corto plazo y a largo plazo los efectos se dirigen sobre todo al área cognitiva. El niño aprende por imitación de los personas que para él son más interesantes o atractivas. Estas personas pueden ser sus padres u otros personajes que estén a su alcance. También los niños expuestos a programas destinados a adultos entran en contacto con realidades que no están preparados para entender. Transmiten mensajes o informaciones con tanta rapidez que resulta difícil asimilarlos en forma correcta. Muchos de estos mensajes muestran visiones inadecuadas sobre temas fundamentales en la vida como son: La amistad, el amor, el sexo, el éxito, etc. ¡Señales de alarma! Existen algunos síntomas que pueden ayudar a detectar si se hace uso inadecuado de la televisión al interior de una familia:
La televisión no puede suplantar la vida familiar. Los padres y adultos deben educar a los niños en el uso de este electrodoméstico, ofreciéndole alternativas que permitan un desarrollo integral y adecuado de su personalidad. Algunas Estrategias Estas ideas pueden contribuir a hacer más beneficiosa la televisión para los niños:
Apagar el televisor y estar mucho más cerca de los niños a través del juego, la lectura, la conversación son estrategias que permiten disfrutar la vida familiar y estrechar los lazos que ayuden a atravesar momentos difíciles y tristes y alejar la soledad. (*) Profesora de Primaria Tomado de: Padres y Maestros #s 261 Jun/01,195 Feb/94,276 May/03,247 Oct/99.
Un grupo de estudiantes de Geografía, estudiaba las Siete Maravillas del Mundo. Al término de la clase, se les pidió hacer una lista de las que ellos consideraban deberían ser actualmente las siete Maravillas del Mundo. A pesar de algunos desacuerdos, la mayoría votó por: Las pirámides de Egipto, el Taj Mahal, el Gran Cañón, el Canal de Panamá, el Empire State, la Basílica de San Pedro, La Gran Muralla China. Mientras se hacía la votación el maestro notó que una estudiante permanecía callada y no había entregado aún su lista. Así que le preguntó si tenía problema para terminar de hacer su elección. La joven tímidamente respondió: "Sí, un poco. No podía decidirme pues son tantas las maravillas". El maestro dijo: "Bueno, dinos las que has escrito y tal vez podamos ayudarte". La muchacha titubeó, y después leyó. Creo que las Siete Maravillas del Mundo son:
Titubeando otro poco más, continuó:
Que hoy te acuerdes de aquellas cosas y personas que en tu vida son realmente MARAVILLOSAS.
REALITIES DIRIGIDOS A CONSUMIDORES, NO A PERSONAS Y CIUDADANOS Por: Vladimir Zapata V. Una constatación de los formidables cambios culturales de la sociedad colombiana de comienzos del siglo XXI tiene que ver con el giro copernicano en el contenido de la transmisión de los imaginarios y de las representaciones colectivas lo mismo que de las instituciones responsables de ello. En efecto, las familias y las escuelas cedieron tal encargo social y lo depositaron en la televisión y los nuevos usos y costumbres. Ya no hay regalo de aquello más valioso e identificatorio de la tradición comunitaria por la vía de los padres y los maestros y mucho menos una comunicación amorosa de tales dones. La televisión ocupó esos espacios institucionales y además de captar los mensajes originales, de apropiarse de ellos los omitió, en su relación con las nuevas generaciones, los pospuso o los trastocó de tal manera que, finalmente, privilegió los propiamente suyos que pertenecen a la cultura de lo "cool" (la frescura), lo "light" (lo brillante), chisporreante, lo leve, lo banal, en fin, lo que bien cabe en lo artificioso y en la simulación. Precisamente esto último, hoy, se ha constituido en algo así como una segunda naturaleza de la sociedad y de las personas. La apariencia se impone sobre la esencia, el maquillaje sobre la verdad, lo trivial sobre lo consistente, el todo vale, nada vale, sobre el compromiso y la responsabilidad con un proyecto de desarrollo humano. De allí que hoy tengan tanto predicamento y aceptación los desfiles de modas, las asesorías de imagen, las revistas y programas televisivos con temas denominados del corazón, el seguimiento a los famosos de la farándula o del jet-set y sobre todo el registro de la manera como aparecen y de su sistema de creencias, sus valores, sus pautas de comportamiento que por ser consignadas en la imprenta o en la imagen adquieren visos de socialmente deseables (lo que puede ser adoptado por todos); de plausibilidad (lo que amerita ser aceptado por todos); de homogeneidad (lo que nos iguala a todos) y de eticidad (porque nos hace sentir bien y buenos a todos). Particularmente, en los últimos días con la reiteración de los realities en televisión, se ha revivido la euforia de los imaginarios y representaciones que apalancan a ciertas personalidades, con su manera de ser, ciertas figuras corporales, vale decir, envolturas de mercancías que se venden por el halo publicitario que las rodea. Mercancías objetivables en cosas, productos, o ideas, valoraciones, sesgos del comportamiento consumista. Aquí radica el equívoco de los realities: quieren hacer pasar como serio, como éticamente consistente, como humanamente deseable, lo que en su naturaleza, en su dinamismo y en la intención de quienes los mercadean es banal, es trivial, es superficial. Esta andanada de realities no está dirigida, pues, a personas y ciudadanos sino a consumidores. * Profesor de la UdeA.
ASAMBLEA ORDINARIA DE DELEGATARIOS Realizada el pasado 29 de abril, la Asamblea Ordinaria de Delegados de la Asociación de Padres de Familia, una vez presentados los informes de Gestión y Contables, procedió a la elección de la Junta Directiva de la Asociación para el período abril de 2004 a abril de 2005. La Junta Directiva quedó conformada así:
A los miembros de Junta salientes queremos expresarles nuestro sincero agradecimiento por su labor y dedicación en una tares desempeñada con amor por el bien de todos. A la nueva Junta Directiva les deseamos muchos éxitos en su labor. |
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