Boletín #19 Octubre 2003 |
LA AUTORIDAD EN EL CONTEXTO DE LA CRIANZA
HUMANIZADA Qué es la autoridad Entre las acepciones etimológicas de este importantísimo concepto, se destaca la que describe Fernando Savater, en el sentido de que proviene del verbo latino augeo que significa, entre otras cosas, hacer crecer. La crianza, definida como el proceso de educar, instruir y dirigir a niños y jóvenes en la aventura de la vida, debe asociarse a un proceso de acompañamiento inteligente y afectuoso basado en un ejercicio asertivo de la autoridad que grupos de expertos califican como "prudente autoridad" o "serena firmeza". El buen ejercicio de la autoridad en la crianza tiene como función enseñar a obedecer responsablemente dentro de un proceso gradual de socialización, entendida ésta como convivencia en democracia, objetivo primordial de la crianza. Es muy importante distinguir entre autoridad y autoritarismo. La autoridad es el influjo que se ejerce sobre los demás basado en el mutuo respeto e inspirado en demandas racionales formuladas dentro de un referente dialógico y democrático. Es un ascendiente que, en la crianza, se fortalece en la cotidianidad como producto del acompañamiento comprometido y afectuoso. El autoritarismo, por el contrario, se fundamenta en la imposición, es irreflexivo y se refiere más a la forma de proceder con los niños que a la de relacionarse con ellos. Con mucha frecuencia se observa que las prácticas de crianza oscilan, "pendularmente", entre la permisividad y el autoritarismo. La primera deroga las normas estableciendo para el niño un enorme vacío y el segundo las refuerza pero de una manera amañada y caprichosa. Como la anota William Damon, por opuestos que puedan parecer, la permisividad y el autoritarismo de los progenitores y otros acompañantes de la crianza, tienden a producir en los niños que los padecen personas con un autocontrol pobre y una escasa responsabilidad social, deletéreos ambos para un ejercicio vital gratificante. Autoridad y crianza humanizada La crianza humanizada se ha definido como el acompañamiento inteligente y afectuoso a los niños en la aventura de la vida, que les permita, dentro de su propio proceso de desarrollo alcanzar las metas que se consideran fundantes de su personalidad: autoestima, autonomía, solidaridad, creatividad, felicidad, salud y autonomía. Esta última meta, la autonomía, se considera como un punto de llegada importantísimo en la crianza, pues ésta se considera como el proceso por el cual el ser humano pasa de una condición dependiente (heteronomía) al pleno ejercicio de la libertad pero con responsabilidad, esto es, la autonomía. El desarrollo gradual de la autonomía implica el cultivo creciente de la libertad por parte del niño en desarrollo y es allí, donde van apareciendo temáticas muy importantes como la educación, definida por Graça Machel, como "El pasaporte para la libertad". El ejercicio de la autoridad, serena y firme, implica la acción de disciplinar entendida ésta como la instrucción de una persona en lo que tiene que ver con las leyes y los ordenamientos en un contexto ético. La disciplina a su vez se fundamenta en las normas que son los lineamientos que se deben seguir y a los que se deben ajustar las conductas, tareas o actividades. Estas normas deben reunir algunos elementos para que sean efectivas como la claridad y la consistencia y el hecho de que sean concertadas con anticipación. Para terminar, enumeraremos algunas ideas para instaurar una disciplina efectiva. Estas son:
* Pediatra y puericultor AUTORIDAD MORAL Se habla mucho hoy en Colombia de recuperar la autoridad y ese es uno de los planteamientos fundamentales del actual gobierno que, de hecho, ha logrado transmitir una sensación de confianza y seguridad en la ciudadanía que siente tener alguien que dirige, actúa y ejerce la autoridad para imponer el orden y controlar una violencia permanente y desbordada Es ese el principio clásico de la autoridad: utilizar el poder para corregir, castigar, enderezar, hacer respetar la ley y las normas de una sociedad. Así es la autoridad para imponer la ley. Pero la autoridad, como todos los atributos humanos, tiene otras formas de verse y plantearse. Una cosa es imponer el poder y exigir el cumplimiento de la ley y otra, muy ligada pero no igual, formar en principios, valores y respeto por los otros de tal manera que cada persona tenga un comportamiento digno y responsable que nazca desde el convencimiento y la apropiación de comportamientos que sean los mejores para la convivencia y la estabilidad de un grupo social. Aquí es donde cuenta y vale la autoridad moral, aquella que se basa en la integridad, la honestidad, el respeto, principios que se viven y se transmiten a los demás. La autoridad entonces, en este sentido, no es propiamente la que exige por tener el poder sino la que se gana por el reconocimiento que se da a personas que son capaces de vivir en la práctica los valores humanos y sociales. La autoridad que se ejerce para educar a niños y jóvenes debe tener el sentido de formar para ejercer la libertad y autonomía. El sentido de la familia es formar individuos libres y autónomos que puedan tomar decisiones por ellos mismos, con un clara conciencia de lo que es bueno o malo sin necesidad de estárselo repitiendo o imponiendo. Ese es el sentido de la autoridad moral, esa que se usa para orientar y convencer a los otros, sin imponer, que un comportamiento es el mejor para él y para los demás. La autoridad moral es en esencia, aquella en la que no se necesita estar recordando, castigando, reclamando constantemente, sino esa que logra en un proceso continuo y paciente que cada persona se vuelva su dueño y señor responsable de él y los otros. (*) Profesor U. de A. y UPB
LA AUTORIDAD EN LA ESCUELA. En la tercera acepción del Diccionario de la Real Academia Española, la palabra autoridad alude a prestigio y crédito que se reconoce a una persona o institución por su legitimidad o por su calidad y competencia en alguna materia. De allí deriva el acatamiento y la aceptación. El legado cultural de la sociedad que se traduce en normas y pautas de comportamiento para vivir humanamente y como colombianos, por cuenta de la familia; por ello las escuelas de todos los niveles, de todas las características y de todos los países, han tenido que salir al paso de tal situación anórmica y hacer ofertas para llenar con sentido tal vacío. Lo primero que hay para considerar es la traducción de la autoridad en la vida cotidiana como relación desigual en la cual unos individuos influyen sobre otros y les inducen a comportarse de una manera u otra. Ello implica, en segundo término, legitimidad. Es decir, consenso acerca de la legalidad y correspondencia conque es ejercido dicho poder y, por ende, del reconocimiento comunitario. En una tercera instancia, la autoridad se articula con la disciplina que apunta a la enseñanza y por lo tanto al aprendizaje de un modo de ser y aparecer ordenado. Dentro de la escuela, decir discípulo es decir alumno. Y quien dice alumno remite a maestro. Aquí, pues, la relación metódica, rigurosa, exigente, disciplinaria, está moderada por la autoridad que se levanta sobre la condición humana y de saber del maestro bueno y competente, que por ello queda autorizado para actuar y ser atendido. De allí que el Director de PORTAFOLIO al proponer los Diez Mandamientos del buen maestro proponga que éste "debe dar ejemplo con su vida personal y profesional. Debe ser modelo de consagración al estudio, de disciplina, de seriedad, de compromiso con la calidad y de constante superación. Su conducta personal debe ser intachable, debe ser fuente de inspiración para sus alumnos." Esto le permitirá conseguir, a su vez, aprobación y veneración de los miembros de la comunidad educativa. Dicho de otra forma: ser autoridad. (*) Profesor de la Universidad de Antioquia.
LA AUTORIDAD EN LO COTIDIANO Es evidente que la mayoría de los adultos de esta generación y, muy especialmente bajo las actuales circunstancias, tenemos arraigado el concepto punitivo de autoridad: la autoridad se impone, no se cuestiona, tiene siempre el carácter obligatorio. Pero además, la mayoría de las veces la sustentamos en bases muy débiles como lo son el premio y el castigo, el ser descubierto o no violando una norma impuesta por la autoridad. "¡Que no lo vuelva a coger haciendo eso!", es una amonestación que se oye a diario en los hogares. Y se dice que son bases débiles porque ejercer la autoridad desde las mismas, no le va a permitir a los hijos y alumnos ejercer su libertad bajo los principios de una sana autonomía moral: hacer siempre lo correcto, independientemente del premio o castigo; obrar a conciencia, así lo vean o no. Veamos otros elementos que nos pueden ayudar a reflexionar sobre el adecuado ejercicio de la autoridad: - La autoridad no se impone, se gana. El solo hecho de ser adultos, padres o maestros, no es suficiente para ejercer la autoridad. "Las palabras conmueven, pero los ejemplos arrastran" dice el saber popular. Vuelve y aparece aquí, con toda su fuerza, el poder del ejemplo. Recordemos que todos los niños y muchachos del mundo tienen algo en común: los oídos sordos a las palabras (léase cantaleta) y los ojos muy abiertos a las acciones (lo que ven hacer a los mayores). Es pues cierto que el hecho de ser padres, profesores, etc., no nos garantiza por sí mismo que seamos un buen modelo de autoridad, de igual manera que el ser dueño de un piano, no nos convierte en pianistas; ¡hay que demostrarlo! - La autoridad se acata si se basa en el respeto, y éste también hay que ganarlo. Infortunadamente con frecuencia se confunde con el temor, el miedo. Es por el respeto por el que se llega a ejercer una sana autoridad, no imponiendo normas que no estén al alcance del hijo, o fijarlas por capricho, cambiándolas según las circunstancias o los intereses particulares de quien las impone. - La autoridad se acepta y las normas se cumplen, si hay motivación. Esta es la gran herramienta que ayuda al niño, junto con el ejemplo y las consecuencias naturales de su comportamiento, las que le permiten poco a poco, ir interiorizando, volviendo cotidiano, natural, el cumplimiento de funciones y normas. - Nadie es perfecto y mucho menos en el ejercicio de la autoridad. Se requiere valor para reconocer ante el hijo o el alumno, que nos equivocamos. Lejos de minar la autoridad, este hecho la fortalece y nos hace crecer ante ellos. El mensaje en este sentido es claro: por nuestra naturaleza humana debemos trabajar a cada momento para mejorar. - Finalmente, es importante comprender que el ejercer la autoridad, el aplicar normas no significa actuar con la ley del más fuerte, con amenazas o chantajes, ni el usar un lenguaje hostil y amenazante. En el fondo, a todos los hijos les aterra la falta de autoridad, ello les causa un gran vacío y los hace sentir sin rumbo. Pero también es cierto que todos los niños y muchachos quieren ser tratados con dignidad y respeto. Ellos necesitan amor y firmeza, no culpa, vergüenza y dolor. Ellos prefieren el respeto mutuo y la responsabilidad compartida al control autoritario e irracional. (*) Pediatra
AMOR EN ACCION Dirección, liderazgo, autoridad, ejemplo, guías, padre, madre ¡qué gran responsabilidad! es la vida de otros, la felicidad propia y ajena las que están en juego. En medio de las preocupaciones y de los acontecimientos que trae cada estilo de relación, la postura común es expresar: "siempre la culpa es de los padres". La vida nos exige hoy, si queremos ser felices y ayudar a otros, nuestros hijos, entender cómo y para qué se vive; es una postura diferente desde la reflexión. Nosotros somos los adultos, quienes desde el equilibrio emocional, deberíamos guiar y tender caminos con dignidad, misericordia y mucho amor. Nuestra realidad es desgarradora: jóvenes que no encuentran sentido a la vida, posturas facilistas y cómodas, hombres y mujeres buscando a quién culpar frente a los conflictos; niños solos, maltratados, sin sueños ni ilusiones; familias que no comparten, que se irrespetan y se relacionan desde la violencia. Si evaluamos caso por caso, es probable que encontremos en cada uno de estos escenarios, personas que expresan sentir mucho AMOR, llenas de sentimiento; sin embargo, la realidad nos demuestra que el amor no basta. Me atrevo a dar una clave que podría iluminar y proporcionar alto nivel de recordación, especialmente frente a aquellos momentos en que tenemos que cuestionar nuestra misión de líderes de hogar, para que valga la pena lo que se hace desde la familia. Si somos reflexivos y muy objetivos, habría que entender que nuestras dificultades se centran, en que a pesar de experimentar mucho amor, no lo ponemos en movimiento. A continuación, evaluaremos algunas palabras que comienzan por la letra a y quizá, a través de su entendimiento desde el amor, éste cobra sentido. Amamos, mas poco expresamos a través del AFECTO ; cada acto de ternura, de compasión, se convertiría en un aliento para todas las partes. Hay que expresar más, manifestar lo que se siente y utilizar el colorido personal que le dice a ese otro, cuán importante es. Sí amamos, mas poco ACEPTAMOS; entendernos desde las diferencias y valorar al otro en su singularidad es cuestión de respeto. Nos gastamos la vida haciendo que otros cambien, sin ver nuestro propio compromiso y la inmensidad de bondades que los demás nos regalan a diario. Poco ADMITIMOS la controversia, lo diferente, el cambio, la vida misma como se presenta y se mata el amor añorando lo que no se es ni se tiene. Somos cómodos, muy cómodos. Decimos que amamos, mas no ATENDEMOS a ese otro que significa tanto, dejamos a un lado los detalles, la dedicación y la entrega. De igual forma no ATENDEMOS innumerables señales que nos proporcionan las relaciones , señales que de ser advertidas, nos indicarían el camino, nos hablarían de gustos y a su vez se convertirían en el aliento para actuar de manera diferente. Sabemos que en nuestro corazón siempre ha sido y será primero nuestra familia, sin embargo, la calidad de ALIANZAS que establecemos, nos alejan de los que más amamos, dedicamos tiempo importante en personas que quizá no nos necesitan o simplemente se pasan momentos sin trascender, a costa de no afianzar alianzas con quienes más nos interesan y necesitan; somos poco AMIGOS , escuchamos poco o nada, censuramos de inmediato y lanzamos juicios de valor, alejando toda posibilidad de diálogo desde la misericordia y la hermandad; secamos lágrimas ajenas, damos consejos, iluminamos, nos prestamos para continuar ayudando y... cuando se trata de los más cercanos, somos inflexibles, distantes y hasta crueles. La postura como guías, ejemplo, líderes en nuestro hogar, nos exige APRENDER, renovarnos continuamente, mirar lo que pasa cada día y en cada edad, comportarnos a la ALTURA de nuestro compromiso. Pongamos el AMOR EN MOVIMIENTO, posiblemente una de éstas y otras tantas palabras, nos inspiren, pues es ésta la única oportunidad para demostrar lo mucho que amamos. * Psicóloga
Felicitación: Con gran alegría recibimos la noticia del nombramiento de la Madre Gloria Cecilia Londoño Ciro, como Superiora Provincial Colombia - Perú. En nombre de todos los Padres de Familia y de La Junta Directiva de la Asociación, le presentamos un saludo de felicitación y le auguramos nuestros más sinceros deseos, para que en sus actividades siempre sea iluminada por el Señor, y la acompañe en su orientación a las Religiosas y laicos de la Compañía de María. Invitación Concierto Grupo Suramérica: La Personera y el Consejo Estudiantil, invitan a toda la Comunidad
Educativa, el jueves 16 de octubre, a las 7:00 p.m., al Concierto con el GRUPO
SURAMÉRICA, "Por ese sueño de vida y libertad". Los recaudos de este evento
estarán destinado a las misiones que llevan a cabo las alumnas del Colegio en los pueblos
marginados de nuestro país.
Invitación Concierto Didáctico: La Asociación de Padres de Familia ofrecerá a todos los padres de familia, las alumnas, sus familiares y todo el personal del Colegio de la Compañía de María y el Colegio Santa Juana de Lestonnac, un Concierto Didáctico con la Orquesta Big Band Estudiantes de la Universidad de Antioquia, el miércoles 29 de octubre, a las 6:30 p.m., se interpretarán obras de repertorio colombiano, y de corte jazzistico. Queremos sensibilizar a las niñas y los padres de familia frente al aprendizaje de la música y la posible conformación de un grupo musical con las alumnas de los dos Colegios. |